29 de agosto de 2016

Sorpresa de cumpleaños de Mundo

El primer propósito de escribir este blog, fue dejar escritas las cosas chulas que me pasaban con los niños con el mayor numero de detalles, para que cuando ellos fueran mayores pudieran tener la sensación de haberlas vivido en primera persona (que aunque las han vivido, no se si las recordaran y si fuera así, no se con que grado de detalle lo harán).
El caso es que toda esa intención inicial, desemboco en un blog de cocina-manualidades y ocurrencias, un "batiburrillo" de lo que es mi vida en mi tiempo libre. Pues cada vez se me van ocurriendo mas cosas para contar y compartir, y esta que hoy os cuento sucedió el 29 de Febrero de 2016.
Mi historia de hoy la he preparado con tanto cariño y ha salido tan chula, que espero os sirva de inspiración para preparar algo parecido para alguien que queréis. Pues así pasó:

Mi marido Mundo, como persona única y especial que es, ya desde pequeño dio su toque naciendo un 29 de Febrero. Como solo pasa cada cuatro, hay que regalarle un regalo especial el año que cumple... así que después de mucho pensar: casas rurales, fiestas sorpresa con amigos, torradas (así llaman a las barbacoas en Mallorca) en el campo, ...el ganador fue viaje de novios (¡¡esos son los regalos que me gustan a mi...!!).

La complicación era "tremenda", pedir vacaciones, coordinar con el trabajo del homenajeado (hablando de extranjis con sus compañeros para que pudiera faltar esos días sin que él lo supiera), decidir donde ir, tenía que traer unos canguros de lujo desde Madrid (los abuelos Nino y Meñe), que vinieran justo el día anterior para que Mundo no sospechara, que encajaran los horarios con los de los abuelos, hacer las reservas de vuelos ¡que suben de precio por momentos!, buscar hotel, sacar seguros....y todo, en secreto (¡yo que hablo por los codos!, lo he pasado fatal).

Pues una vez coordinado todo lo anterior...¿Cómo hacer para darle la sorpresa a Mundo, cómo decírselo? Baraje varias posibilidades: pancartas en la autovía, llamar a la radio,...y pensé que podíamos jugar a la parte por el todo (un concurso de la televisión, SABER Y GANAR, que consiste en ir dando pistas de "un todo" para que el concursante lo vaya adivinado). Para darle las pistas hice un calendario:




El destino ganador fue Viena. Nunca había estado en Austria, así que empecé a informarme de cosas para hacer, sitios para visitar, y sobre todo cosas para comer (porque según lo que leía, que luego corrobore, aquello es el paraíso del chocolate), con esa información, elabore las pistas.


Detrás de cada día, puse un vale (por algo que pudiéramos hacer allí y que aportara una pista al viaje):
-Un café Vienés
-La noria gigante de Viena
-Un vals de Strauss
-Una tarta Satcher
-Un paseo por el Belvedere
-Una visita al Naschmarkt
-Una cerveza en una taberna típica vienesa
-El cuadro del beso de Gustav Klimt 8que esta en el Belvedere)
-La peli del tercer hombre (transcurre en Viena)
-El avión mosca de NIKI (que vuela Viena desde aquí)

Pues, las cosas se ven claras cuando las sabes, pero como él no tenia ni idea... pues no se le podía pasar por la cabeza donde era (aunque alguien de su trabajo, le había preguntado ¿qué , ya sabes donde vas?... menos mal que era altísimo secreto ¡grrrrr!).

El jueves antes de irnos (el día que venían los abuelos), de manera casual, llego a mi email un precioso cartel de Hoteles Barceló, que me venia al pelo para ir introduciendo el bombazo.
Con unos pequeños retoque, pero así según lo veis, lo pegamos en la puerta para cuando viniera de trabajar ( y no le diera un pasmo de ver en casa a los suegros de sorpresa de cumple, je je je).
Era este poster:



Cuando vió a sus suegros se puso contento y creyó que ellos eran la sorpresa que le habíamos preparado (¿os imagináis, una visita de suegros como sorpresa de cumpleaños?...aún no me ha confesado que se le paso por la mente en ese momento, ¡me parto!)
Y por fin, tenía que abrir la última pista antes de la medianoche, pero como estaba cansado se acostó y dijo que lo abriría al día siguiente. Efectivamente por la mañana lo abrió y me pregunto: ¿nos vamos de viaje?, yo le dije que sí, su cara fue un poema cuando preguntó: ¿pero fuera de España? y asentí.
Yo ya tenía preparada la maleta y el preparó la suya para el frío. Desde casa al aeropuerto y allí empezó todo.
Nos lo pasamos fenomenal, el hotel muy bonito, situado en el barrio de las embajadas, a un minuto del metro (que funciona de manera espectacular), los austriacos amabilísimos, la comida impresionante, todo lleno de palacios y de chocolate y a la vuelta ¡¡recuerdos para todos!!.
Con nuestras fotos del viaje, hice el mismo póster que había preparado con las pistas pero en esta ocasión aparecíamos nosotros: nuestro avión de mosca, tomando un café vienes en el café Museo, en el hotel Satcher, en el Naschmark comiendo, de paseo por el Belvedere (aunque aun no tenia el jardín tantas flores), con la noria...
Ahora, estos recuerdos además de en nuestro corazón están en la pared de nuestro cuarto:


COLECCIONA RECUERDOS, NO COSAS
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